Comienza por colocar tu bici en el suelo. Aunque es posible hacerlo con tu bici en el potro de taller, te puede resultar más fácil observar la nivelación de las manetas con la bici puesta sobre una superficie horizontal. Una vez compruebes que la bici está nivelada, determina cuales de las siguientes manetas son las tuyas:
Las manetas ahora quedarán elevadas 7º respecto a la horizontal. ¿Por qué 7º? Es el ángulo idóneo para que las muñecas adopten una posición neutral. Apoya tus manos sobre las manetas para cerciorarte que tus muñecas estén cómodas. Esta será tu principal posición de pedaleo.
Gira cada maneta hasta que el borde de las ranuras superiores de la cara interna de la goma, quede perpendicular al centro del manillar. Ten en cuenta que estas ranuras son ligeramente distintas en las gomas de RED, Force y Rival AXS, pero todas se alinearán de la misma manera.
Ten en cuenta que estos ajustes suponen un punto de partida. Te animamos a perfeccionar la posición de tus manetas acorde a tus preferencias. Antes de apretarlas definitivamente, siéntate sobre la bici y comprueba tu postura y sensaciones agarrado a las manetas.
Desde la parte delantera de cada maneta, dobla la goma hacia atrás para acceder al tornillo de apriete de la abrazadera. Aprieta el tornillo girando una llave hexagonal de 5 mm en sentido horario. Aprieta cada tornillo a 6 Nm utilizando una llave dinamométrica.
Una vez fijadas las manetas al par de apriete especificado, comprueba que no se mueven al ejercer fuerza. Si sientes cualquier desplazamiento al empujarlas de lado a lado con la mano, afloja el tornillo dos vueltas en sentido anti-horario y vuelve a apretarlo.
Con las manetas correctamente posicionadas y apretadas, ya puedes echar las gomas hacia delante. Cuando llegues a la parte superior de la maneta, encuentra la muesca donde se inserta la goma y coloca la parte superior de la goma en su alojamiento. Sujeta la goma y tira de ella hacia abajo para asentarla por completo.